viernes, 17 de marzo de 2017

La vida...

Desayuno en "La vida" de la Magdalena, sin saber aún que el vuelo se retrasaría una semana. A mí, un Alvia madrugador me vomita a Barcelona en un lunes en el que me dan una carta que tengo poderes para recibir, y en el que me llaman para plantearme un retorno allá de donde marché hace 4 meses. Vuelvo a casa más tarde de lo que pensaba. Al día siguiente, más. Clase de "cycling life". Más que "life", "sobrelife". Miércoles; masaje y reencuentro irlandés. Rajando de la vida con tapitas en Poble Sec. Y el jueves, un amanecer a oscuras. ¿Y si hacemos un blog desde el taller de escritura creativa? Y pienso estos días que no me arrepiento del cambio, pero que no es como esperaba. Creo firmemente en el parón. Mientras tanto, volvemos al bucle anual de la elección de las vacaciones y el fantasmagórico agosto. ¡Bona nit!

lunes, 6 de marzo de 2017

Similitudes

Blablacar tiene bastante de cita a ciegas. Y es que como se mofaba el sábado Víctor Parrado en su show, hoy en día la peña se conoce a través de aplicaciones en las que el error son las expectativas. Plataformas de blanco o negro, todo o nada, follar o pareja. Y mientras esperas al conductor que te lleve a tu destino, cada coche que se acerca podría ser susceptible de aquel en el que has reservado plaza. Porque sólo sabes color, modelo (si no entiendes de coches da lo mismo) y el nombre del piloto. Domingo de palizón. De ida en AVE y vuelta en coche modo "economía colaborativa". Y ya que en el tren no se liga... Momento de estar ahí, una vez más. Ya lunes. Abro las ventanas, aroma a café, tostadora roja y al gym. Clase de TBC. Ducha y vuelta a casa. Ya un mes de otro AVE que me devolvía a Barcelona tras mi propia huida. Ya un mes... Y ahora un mail. Porque leía estos días en Instagram que "las nuevas tecnologías nos acercan a los que están lejos y nos alejan de los que están cerca". ¡Muy de acuerdo! Y una pregunta al aire, aunque me vaya de tema, ¿porque muchos/as al emparejarse  desaparecen? 

miércoles, 1 de marzo de 2017

Pasará

Apuro el segundo café de la mañana, mientras mi casa huele a manzana y canela. Acabó febrero. Mes en el que recibí una visita que necesitaba conectar con el mar, tras un desengaño amoroso. Mes en el que se materializó un proyecto amenazador, que supone una distancia física temporal. Mes en el que un AVE me permitió huir durante 48 horas. Mes en el que le dí una segunda oportunidad al gym. Mes en el que comencé el repaso de la línea de mi vida, con anotaciones a bolígrafo de tinta rosa. Mes en "modo reflexión" versus quedadas encadenadas. Mes en el que conocer lugares cercanos. Mes en el que ella ha vuelto a recargar pilas en Barcelona. Mes en el que comenzar la lista de "nuevas experiencias". Mes que ya ha pasado. Porque, al igual que el título del libro que estoy leyendo "también esto pasará". Sí, habla del duelo. Por cierto, mes en el que piso un hospital no como familiar o paciente, sino como trabajador social. "La vida en un hospital va más deprisa que fuera, que las mechas se consumen más rápidamente, que vida y muerte, como el Correcaminos y el Coyote de los dibujos animados, celebran carreras enloquecidas por los asépticos pasillos, esquivando, frenéticas y excitadísimas, a las enfermeras y a los visitantes, derrapando y jodiéndonos la vida" (Milena Busquets). 

sábado, 18 de febrero de 2017

Acoger

Barcelona se manifiesta a favor de los refugiados. Contradicciones de una urbe que no se caracteriza por su hospitalidad. Impersonal aunque con muchas posibilidades. Como tomar café dentro del H&M más grande de Europa. Y es que, aunque suene a capitalista, también lo añado a las nuevas experiencias. Por cierto, foto para Instagram de la vida en directo. Antes, vermut zaragozano en el Raval. Ya sábado tarde. Tranquilidad casera. Escritura, aroma a sándalo, una infusión "todo está bien". Alguna llamada. Y recapitular las últimas horas. Pararse, escucharse, observar con distancia. Cruzarse con una bicicleta que atraviesa el barrio. Nexos que no son tal. Buscar mi sitio en el gym. Y seguir descubriendo. Trenes de cercanías que te llevan a nuevos parajes. Tal vez, improvisados. Tras sólo ojear unas cuantas imágenes en Google. Y ver el mar. Tan cerca y olvidado. Porque las distancias las marcamos nosotros...

miércoles, 15 de febrero de 2017

Carta madrugadora

Madrugo para certificar una carta con destino Paseo de la Esperanza. La esperanza es ese "estado de ánimo que surge cuando se presenta como alcanzable lo que se desea". Ayer, tras inaugurar el objetivo gym (a añadir a las "nuevas experiencias" que explicaba en un post anterior), Montse me hablaba de "la lista de los 20 deseos". Pero yo sigo diseñando mi línea de la vida. Mientras, coincidiendo con San Valentín, supero un período de prueba. ¡Y es que los curros duran más que las relaciones! Por otro lado, Heraldo de Aragón publica un reportaje titulado "Si buscas el amor en Tinder te vuelves loco". 100% real. Pero, en general, conocer no es fácil. Menos aún crear vínculos y mantenerlos. Pienso que el mercado laboral nos está dinamitando. Y por supuesto que hay personas imprescindibles. Al menos, las nuevas tecnologías acortan distancias. Por cierto, esta semana me jode cuando me hablan de cierta aplicación. Aunque yo también la descargué en un momento similar. Vivimos a través de una pantalla. Seguirá...

domingo, 12 de febrero de 2017

L'olla dels desitjos

A tan sólo 50 kilómetros de Barcelona, tierra de brujas. Sábado. Echo mi deseo en la olla, creo mi propio amuleto y, tras el conjuro, tomo la queimada. Habrá que creer en algo. Sumaré nuevas experiencias. 

miércoles, 8 de febrero de 2017

Nuevas experiencias

Miércoles; mientras sigo envuelto entre el nórdico, recibo un WhatsApp que acerca días y kilómetros. Y salgo al balcón con mi taza de café, mientras contemplo un Raval poco madrugador. De fondo, noticias sobre sucesos. ¡Cómo si no tuviéramos ya bastante cada uno! Le envío el anterior post a mi terapeuta y me pongo con inglés. Hoy toca "Change lifestyle". ¡Hay que joderse! Bastante fácil el contenido de este bloque, por cierto. Ducha y a la calle. Convencido que la rutina no congela nuestra vida  y que es el momento de "nuevas experiencias". Por absurdas que parezcan, estaré atento a ellas. Tras mi huida de este fin de semana, ya he vivido alguna. Hoy, por ejemplo, estreno un reloj comprado en Londres hace cinco años. Mientras tecleo, por cierto, escucho mi dosis de "gitaneo" que dice "y es que no encuentra palabras que describan este sentimiento...".