domingo, 18 de septiembre de 2016

Bucle

Llega septiembre y su bucle. A nivel laboral, nada nuevo. ¡Ese es el problema! A ver si llega pronto la solución... Mientras, cae el 9 de septiembre; hace dos años de esa foto que, taza de café en mano, hice al arco iris que asomaba aquel martes en el cielo del Raval. Una instantánea, por cierto, que volví a ver en una estantería en el otro extremo de la ciudad. Y llega un diagnóstico. Un nombre que no quieres escuchar. Bebes vodka con zumo de naranja hasta acabar piojo y te desgarras cantando el "dime qué es lo que puedo hacer, cómo te puedo tener, en mi vida..." de Beth, junto a mañas de cabecera. Y te sientes apático, estancado, sin terminar de encajar tu puzzle. Cual cangrejo, retomas la terapia. Y en un evento del ámbito social pero con glamour, te regalan una frase sobre llegadas y tiempos. Por cierto, ¿agua, vermut o cerveza? Tal vez, tengo madera de taquillero. ¡Son 3 euros! El próximo post hablaré sobre ex. Y no, no es lo que estás pensando...

martes, 30 de agosto de 2016

5 semanas

Sirenas en el Raval. Tras mirar y remirar la Web, acabo comprando un billete de tren. ¡Otro más! Como escribo en mi cuenta de Instagram, "vivo en el AVE entre BCN y ZGZ". Ya queda poco para comenzar la nueva temporada. Y no es que necesite otras 5 semanas de vacaciones; es que la decisión está tomada y no quiero volver allá. Veremos qué depara septiembre. Mientras, coloco imanes en mi nevera, subo fotos y explico mis aventuras veraniegas; caminar en chanclas por un camino de cabras hasta una cala abarrotada, pedir un café en un inglés de vergüenza ajena cuando la camarera era española o olvidar la maleta en un tren de cercanías. Y me quedo con un instante; caminar sin rumbo por las calles de otro país, sin conexión de datos en el móvil y sin entender el idioma que hablaban a mi alrededor. En una sola frase hay tres "sin". Tal vez, el truco sea simplificarse la vida. ¡Ahora me toca trasmitir este mensaje! Porque me histerizan los "puntos muertos" y la intervención telefónica a distancia sólo sirve para que se descontrole mi ansiedad. 

viernes, 12 de agosto de 2016

Retorno CB

Desayuno con una periodista a la que voy a buscar a la puerta de una clínica. Y nos entendemos. Muchas veces, nuestra vida está en el AVE. Ayer, cogí un taxi a lo Mónica Naranjo y perdí las gafas naranjas con las que comencé los 32. ¡Las he recuperado! Iba a una visita fugaz a urgencias, el tiempo suficiente para el despertar de los fantasmas. Y hoy, tomo café con vistas al símbolo de Zaragoza: la basílica del Pilar. Me explica, aunque prefiero no entrar en detalles, que ha sufrido una ruptura tras cuatro años y medio de convivencia, y que ése es su nuevo hogar. Mañana, vuelvo a la Costa Brava. Allí estuve con Judith hace dos veranos. Visité Rosas, localidad a la que volvería tan sólo un mes después con otra compañía. Allí abrí mi cuenta de Instagram y, desde hace 24 meses, ya he subido 600 fotos. Las imágenes reflejan momentos felices del pasado. Pues nada, a hacer la maleta. Necesito "abrir los ojos y mirar". Cambiar de escenario para palpar la esencia de las vacaciones, Aunque, entretanto, esté inmerso en un proceso laboral. 

miércoles, 3 de agosto de 2016

Mariposas vacacionales

Masaje de regalo. ¡Y nada como tener tiempo! Una decepción, un cambio profesional y un despacho compartido. Un "confiar en la vida" que le trajo algo mejor. Tras relajarme, charleta. Porque sí, se nota que vivo solo. Cuando llego a casa tengo tres opciones; hablar conmigo mismo (muy terapéutico), por teléfono o con las plantas. Y el masaje me da ideas. Los TS tenemos mucho que aportar, también a nivel privado. Y cree verme preparado para dar un salto. Por cierto; se confiesa y me explica que ella ya no caza mariposas. Se dedica a cuidar su jardín. Plantas diversas, en formas, olores y colores. Hasta que una mariposa, decida quedarse en él. ¡No interesan las que van de flor en flor! Pero ni siquiera controlamos nuestro propio vuelo. 

domingo, 31 de julio de 2016

Cerramos temporada

Con un posado robado en Castelldefels cierro temporada. Nueve meses intensos, que han tenido tela. Llegó septiembre; y con él, la marcha de Sofía, el recuerdo del comienzo de mi primera relación de pareja, un proceso de selección y una huida a Turín. Pasé cinco horas en urgencias por un cólico, conocí Lyon y vislumbré primeras trifulcas porque, como dice el refrán, "en todas las casas se cuecen habas". ¡También en la de un trabajador social! Sobreviví a Navidad y volví a Barcelona en Blablacar. Me dediqué a ocupar mi tiempo libre y el tiempo libre se convirtió en una obligación. ¡Mala estrategia! Tengo que escuchar al cuerpo, escucharme a mí mismo, reflexionar en voz alta y escribir más en este blog. Y como Sevilla tiene un color especial, allá que me fui con mi madre. Ha sido el único viaje del año hasta la fecha. Obviamente, Zaragoza no cuenta. Llegué a los 32 y estrené gafas naranjas. Ese día, que pudo ser complicado, estuvieron los pilares barceloneses. ¡Chicas, gracias por estar ahí! Se bajó el telón, cogí una baja por estar hasta el coño y ejercí de padrino. Ahora, me tuesto al sol y poso. Pero estoy en proceso. Hace meses que mi vida no me encaja y, tal vez, necesite ese cambio global. Muy coach, lo sé. Porque, también en esta temporada, he intentado gestionar un cambio profesional. Entre tanto, se fue Mariajo. ¡Cuántas chapas en esta ciudad agresiva! ¡Y cómo la echo de menos! Y como no, intentando vivir aquí y ahora. La terapia, esa bajada a los infiernos, coloca a mi mente en su lugar, es decir, en un segundo plano. Hay temas que siguen ahí, madurando. Alguno de mis usuarios, por cierto, me han hecho conectar con mi propia vida. ¡La intervención desde la teoría es tan poco real! Y sin pensar, te das cuenta que piensas menos en él. Progreso adecuadamente. Sin horizontes. ¡Jesús Vázquez sigue sin llamarme! Y seguro que mucho más, pero hasta aquí tecleo. Me voy a dormir. Mañana, más playa. Mañana, playa nudista. ¡Hasta mañana, corazones... rotos!

viernes, 22 de julio de 2016

Esperanza futura

Truena en Barcelona, viernes disperso. Evaluación trimestral. Despedidas hasta septiembre. O no. Juan Pablo marcha a Tenerife con "esperanza de futuro". Y me promete que me escribirá por mail, para explicarme cómo le va. Pero, tal vez, no pueda leerlo. A una semana de vacaciones, diseñadas poco a poco. Retorno a Costa Brava con Judith, ella ya sabe. Y visito a Sofía; tras bajarse del escenario, ya no fue lo mismo. ¿Qué más? Pues, en este momento, se impone el aquí y ahora. Ni siquiera sé si mañana la meteorología me permitirá tostarme al sol. Viernes de sofá y caja tonta. Charradas, que se agradecen, con mi compañero eventual de piso. Y un gusanillo interno. La zona de confort, la ambivalencia, el cambio, el no cambio... A veces, la vida nos lleva por caminos que no elegimos. Mientras, me explican otra historia que no pudo ser. Pero mejor que acabe ya a que lo haga "próximamente". Porque, a veces, no queremos prestar atención a las señales. Y un "Stop" es la manera de protegerse de un accidente emocional. Pero claro, también hay que experimentar la montaña rusa de la vida. Ser nuestros propios coach y cambiar aquello que no va bien. 

domingo, 3 de julio de 2016

Semestre

Y ya pasaron los 6 primeros meses del 2016. Tiempo diluido. Porque ocupar el tiempo, sin tener claro el para qué (después lo he sabido) tuvo el efecto contrario. Por tanto, menos es más. Y me preguntan, ¿por qué necesitas hacer tantas cosas? Y llega el verano. Y con él, la semicrisis porque, tal vez, esté comenzando "una nueva forma de afrontar la vida". Mientras, en mi primer día playero, fotografío en una calle de Masnou la siguiente frase; "canto por las ganas de empezar un cambio". ¡Pues habrá que cantar! En coaching, se acompaña en un proceso de cambio partiendo de la premisa que la persona está bien, pero quiere mejorar. ¡Habrá que empezar a poner en práctica la teoría! Mientras, vuelvo a Instagram y me quedo con otra frase que leí ayer; "la belleza que atrae rara vez coincide con la belleza que enamora". Y yo, al que en otro tiempo decían superficial, la suscribo. Esa belleza que enamora va más allá de un físico, de una explicación racional, de un capricho pasajero... Y mañana lunes, lunes de negociar que, tras la vuelta de vacaciones, mis semanas laborales tienen que acortarse un día. ¡Bona nit!