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Velocidad chuchu

Un domingo más, un AVE me devuelve a Barcelona con retraso por una incidencia indeterminada, y llegaré convertido en calabaza sin poder coger el metro, sin zapato de cristal y sin príncipe que quiera ser coprotagonista de mi cuento. Un puente en Zaragoza de reencuentros, a pesar de los 300 kilómetros que me separan de mi ciudad natal, desde hace casi 15 años. Eso sí, no viajo solo. Lupo va conmigo. Soy papá perruno. La adopción internacional quedó descartada, porque para mí no es ecológico comenzar una batalla administrativa con países racistas, machistas, homófobos y serófobos que, por otro lado, tienen a la infancia malviviendo en sus territorios. Es el precio de la disidencia: ni soy hetero, ni estoy casado y, aunque sí que tenga piso y trabajo fijo, hay sticks rojos en mi test de idoneidad. Por cierto, idoneidad con la que me limpio el trasero. ¡Con lo que yo veo en mi despacho! Se llama, infancia en riesgo. Seguimos en el AVE. Alta Velocidad Española, para quien quiere creérselo. ...

Pasar pantalla

Septiembre erupcionó como un volcán. A nivel personal, familiar y laboral. Pasé pantalla porque me dije a mí mismo "no puedes ser trabajador social en tu vida amorosa", Lupo se fugó cual adolescente conflictivo, ejercí de asesor ante desavenencias heredadas y saqué el látigo en el despacho con población desubicada. Suerte de un picnic en la Barceloneta con sabor a helado de melón, y de Pilates con mi instructor dominicano, que al inicio de la clase nos invita a "olvidar lo que hay allí fuera". 

Se acabó la guardia

Otro agosto más, he cubierto parte de la guardia en el ayuntamiento para el que trabajo gobernado por un partido más clasista, que socialista. Días de tensión y de risas que, fuera del despacho, comenzaron con una sesión fotográfica y finalizaron con un encuentro fuera de sábanas, de paseo, terrazas y confidencias. Hoy domingo, 31 de agosto, y aniversario de la muerte de Lady Di, visibilizadora del VIH/SIDA, tecleo tras asistir a una ruta por el Raval de Barcelona sobre la prostitución trans. ¿Se puede ejercer libremente la prostitución? ¿Qué les ha llevado a ello? Y a ti, ¿qué te ha llevado a escoger tu oficio? Vender tu saber, tu saber hacer y tu saber estar por una nómina infame, ¿no es prostitución? Cada cual que haga con su coño, con su polla y con su culo lo que quiera. Como dijo Violet. "existir es luchar". Porque la sociedad no es tan abierta como parece, ni de mente ni de piernas, y la disidencia tiene un elevado coste de oportunidad. Personalmente, pienso que en la ...

Yo poso, tú disparas

Casualidad o causalidad, dejé de teclear al mismo tiempo que comencé a posar. Mi primera sesión de fotos fue en 2017. Una calurosa mañana de junio, en los alrededores del aeropuerto de El Prat de Llobregat. Contento con el resultado, el gusanillo seguía picando y, poco a poco, fui poniéndome ante el objetivo de amateurs de la fotografía, de fotógrafos que ya no ejercen o de profesionales que viven de dicho arte. Para mí, la fotografía erótica es diversión, transgresión y reivindicación. Es mostrar a otro Carlos, lejos del que, cada mañana, escucha problemáticas ajenas, y lejos también del que lucha contra sus propios fantasmas. El desnudo se censura, y no hay mayor libertad de expresión que despojarte de la ropa y mostrarte sin artificios. Debería ser algo natural, pero estamos más acostumbrados a visualizar imágenes de guerra que de nuestra propia piel. La censura en Instagram es incomprensible, y la presión estética hacia cuerpos blancos, jóvenes y musculados también. Spoiler: si ere...

Gira el mundo, gira

Recupero la contraseña de este blog. De esta forma, podré cumplir uno de mis objetivos incumplidos antes de llegar a los 41: volver a escribir. Los otros tienen el stick verde desde hace meses: retoque facial y aprender francés. El nombre de esta página es premonitorio: "Algún día seré periodista". Comencé a postear en 2009 y, un año después, decidí abandonar Periodismo. La última entrada es de diciembre de 2017, tras un viaje a Tailandia. Teclear es terapeútico, pero apenas lo he hecho este último tiempo. Muchas, muchísimas líneas que se han quedado en el tintero y que formarían capítulos repletos de dolor y gloria, como el título de la película de Almódovar. Ocho años sin publicar, ocho años sin apenas utilizar la pluma para canalizar emociones, ocho años en alerta ante la enfermedad del olvido.  Agosto de 2025. Vuelvo al trabajo, tras unas semanas descubriendo Francia y varios días turisteando en mi ciudad de acogida. Es lunes. Por la tarde, tengo una sesión fotográfica e...

Cuando cuesta volver...

Sueño, suspiro, abrir y cerrar de ojos. 21 días intensos. Sensación de no haber ocurrido. Sin tiempo para digerir. Aterrizaje forzoso en la vorágine. Despedidas. Darse cuenta de la importancia del "aquí y ahora". Volver a "todo sigue igual" sin que tú seas el mismo. Querer marchar. Intentar mantener el espíritu "thai" un tiempo. Cuando cuesta volver...

Vaivén entre raíles...

Voy en el AVE. Un domingo más. Siempre, cómo ha dicho ella, he vuelto por su cumpleaños. No recuerdo cómo fue 2015. Sí 2014 y 2016. Pasa la vida... Preocupada por mí marcha tailandesa. Yo, con diarrea emocional. Miedo. Anticipación. Nuevas experiencias. Puesta a prueba de mis recursos personales. 21 días... Expectación. Muestras de cariño. Mis amigos, un pilar sólido. Marcho con un 75% de algo presente o que condiciona mi vida. Últimos 15 días frenéticos. Stop en forma de billete. Y todo llega... Reencuentros, despedidas, transformar relaciones. Leo que "las personas son eternas, las conductas puntuales". No suelo escribir a mano. Prefiero el teclado. El vaivén entre raíles tampoco ayuda. Asiento en diagonal. Maleta rosa, teclea su móvil, rostro triste... Vidas. ¡Viva la vida! Escribo sobre un regalo de mi amiga Vero. Allá por 2011, cuando Barcelona todavía era algo incierto, me decía "sé perfectamente que es lo que tú querías". Frenazo. Mi letra es igual de ilegib...

Resumen semanal...

Empiezo la semana tras unos cristales tintados. Llego a un recinto hospitalario y tomo café. Se trata de su entorno laboral. Bata blanca, tarjeta identificativa y salida por recoveco. ¿Amigos? No lo tengo claro. ¿Se trata del premio de consolación? Llego a otro recinto hospitalario. Se trata de mi entorno laboral. Hoy me harán identificarme con un animal. Me da por el mono, con explicación incluida: "No soy amante de los animales, ellos a su rollo y yo al mío. Elijo el mono porque me hace gracia. Además, es un emoticono de WhatsApp que utilizo mucho. El mono es inquieto, va de árbol en árbol. Y yo también me considero inquieto". Y por inquieto, me llaman de otro recinto hospitalario, diferente a los anteriores, para mantener una entrevista de trabajo. Cojo un ALVIA, llego a Zaragoza y voy a ver a mi abuela. Me monto un fin de semana, en mitad de la semana. Algo desubicado al estar de lunes a miércoles. Viaje casi de incógnito. Priorizando encuentros. Y a la vuelta... ambival...

Devolución...

Te escribo por última vez. A ti, cepillo de dientes negro. Te devolví. Me hizo mucha ilusión encontrarte, pero él no quería que estuvieses aquí. Fue un espejismo... Una estancia breve. Amor líquido, podría definirse. Te devolví con una caña y una ración de bravas, aparentemente, como si nada. Con la indiferencia de oir pero no escuchar pero también con la certeza de que era un buen candidato a no sé muy bien qué... Porque no hubo tiempo para votar. Me da rabia tener que, porque es un "tengo que" volver al mercadillo de los perfiles. Nos basamos en una foto, pero rescato una frase que en otro tiempo leí: "la belleza que atrae raramente es la belleza que enamora". Necesito coger ese avión. O varios aviones, mejor dicho. Tomar distancia, sentirme cuidado y explorar nuevos paisajes. Vorágine que no cesa. Tampoco hace falta. Recordatorio de pasado laboral, paseo playero con una Mosso d'Esquadra (con la que está cayendo), formación con la psicóloga de Operación Triun...

Oh lá lá...

Volví de París... Y en el vuelo de vuelta, expliqué que el cepillo de dientes negro espera su retorno. Según Te lo diré bajito... de Lae Sánchez, "el lado bueno de las cosas es la oportunidad de volver a empezar". Porque la vida, dice, "es como un partido de fútbol". Y no creo que el banquillo sea mi lugar. Quiero mi balón, mis goles y mis penaltis. Quiero caer. Quiero levantarme. No quiero sentirme culpable. ¿Y qué hacer con la vulnerabilidad? Volveré a desnudarme, sin saber si lo mereces. Tal vez, haga las paces con la ambivalencia en un viaje de AVE. O utilice el comodín de las "soluciones intermedias". Me propones una birra. Yo prefería dormir abrazados. No es necesidad. No era un "tengo que". Sí que necesito volar, "abrir los ojos y mirar". Vencer miedos. Buscar alternativas. Ser mi propio Coach. Ser de quien me cuida... 

A ti, cepillo de dientes negro...

No sabía qué contarte en mi post anterior. A ti, cepillo de dientes negro te dedico estas líneas. Te dejaron en mi baño, una mañana de jueves. Creo en los símbolos. Y tú lo eras. Representabas una historia que se encauzaba. ¿Fue un error etiquetarla? Las palabras se las lleva el cierzo, ¿pero dónde se queda la emoción de los hechos? Te descubrí por sorpresa. Tras un beso, una mirada feliz y un encoger de hombros infantil antes de entrar en el ascensor, tras verle desde mi ventana como se alejaba para llegar, por primera vez desde mi casa, hasta su trabajo. Volvió al dia siguiente. Pero no sobrevivimos a un lunes festivo. No era una pausa publicitaria sino un punto y aparte. Recuerdo que dijo "no se puede dar una capa de pintura hasta que no se ha secado la siguiente". Y a ti cepillo de dientes negro, ¿qué podía decirte? Tan sólo recibía asépticas respuestas de WhatsApp. Las expectativas corrían de mi cuenta. Viajé 1000 kilómetros el fin de semana, y volví como espectador. Pe...

¿Pausa publicitaria?

Una vez más, releo para teclear. Y comienzo rescatando una pregunta de mi post anterior: ¿hay algo que te haga no plantearte nada más? Y lo había, pero no era real. Balazos que llegan a la mente. Por suerte, la razón no venció a la emoción. Jugué, como la madrastra de Blancanieves al "espejito, espejito". Pero no por guapura, sino por ilusión y sonrisa. Y cuando todo parecía encauzarse, nos fuimos a publicidad. Un stand by conocido ante el que decidir cómo actuar. ¿De la misma manera o necesito algo diferente? Como Coach insisto: el cambio empieza en ti. Es decir, ante una determinada situación yo también puedo hacer o decir. Por ahora, no sé si estoy en la misma serie y, mucho menos, no sé si estoy en el mismo capítulo. Desde mi coherencia, hechos y palabras circulan en direcciones opuestas mientras la actualidad hace que se ponga el foco en la independencia de Cataluña. Pero, ¿qué le cuento al cepillo de dientes negro que hay en mi baño? Para mí, resulta mas simbólico que...

Releer para teclear...

Releo el post anterior para teclear éste. Y es que mi vida de reality televisivo, como dice Sandra, da para mucho. Tras ver Lion, y continuar reafirmando mi NO a la paternidad, dormí en 4 camas en una semana. ¡Y no hay que llevarse las manos a la cabeza! Pasé el 15 de agosto alejado de Barcelona modo "chalet con varias plantas y piscina". Y nada que decir de lo ocurrido a escasos metros de mi casa, lugar que cruzo cada día para coger el metro, Rambla que tengo integrada en ese turista en el que me convierto, de tanto en tanto, tras 7 años en una ciudad sinónimo de libertad. Por cierto, eso sí, pensaré volver a asistir a una manifa. No se debe mezclar el agua con el aceite, y aquí siempre se hace. Noches memorables, como la de ayer. De momento "top chef", a pasear casi en pijama para respirar aire puro, taza con salchichas frankfurt en mano. Picos de adolescencia tardía. Reencuentros nocturnos, también. Planes "aquí y ahora". Cambiar playa por hindú. Rajar...

Volver...

AVE de lunes al mediodía que marcaba el punto y final del break veraniego más breve (por decisión propia) de los últimos 5 años. Un día en el que tu madre pasa por Barcelona, y aprovechas para cenar y ravalear. Un martes con propuesta de ensayo. ¿Qué me deparará el nuevo día? Tal vez, sea esa la pregunta o actitud con la que echarse a la calle. Cena con Montse. Miércoles desayunando "como marquesas" con Mariajo, de visita "reveladora" en Barcelona, jornada laboral en piscina pública y segundo encuentro. Jueves de jornada maratoniana aunque llevable. Agosto significa menor veneno laboral. Y regreso a casa, directo. Viernes de pequeño cumpleaños. Sábado de Coaching, kebab ravalero y paseo en momento TOP. Y el domingo un amanecer acompañado... ¿Dónde hay que firmar para que la vuelta de vacaciones SIEMPRE sea así? Y en un rato, Lion. 

Tardes de agosto...

Pocas tardes de agosto tengo libres este año... Y las estoy pasando en Zaragoza, con sus 39 grados. Ayer, me dediqué tiempo para mí. No solemos cuidarnos. Defecto profesional. Pero, a menudo, hay que priorizarse. Con una profesión que desgasta, y con un entorno familiar y social, a menudo, en crisis, toca cuidarse. Tarde para cultivar cuerpo y mente: sesión de beauty, exposición fotográfica con giro profesional incluido, helado improvisado con amigos y, para finalizar, un primer encuentro. Una entrada, tal vez directa, en el TOP. Un "punto positivo" para Zaragoza. Gente interesante, de vida y cuerpo. Gente que, aunque no vuelvas a ver, te trató bien. No como aquellos que están en punto muerto. Y acabo de comenzar "Adulterio" de Paulo Coelho, tras casi tres años en una estantería. Rescato una frase: "...soy una mujer dividida entre el terror a que todo cambie y el terror a que todo siga igual el resto de mi vida". 

Des-co-ne-xión

Breve paréntesis. Desconexión, a ratos, también del WhatsApp. Porque tengo que poner "tus propias normas y límites". A veces, me siento como la "oficina de resolución de problemas" de parte de mi red social. ¡Y yo, obvio, también tengo lo mío! Tras 4 días tostándome al sol, muy cerca de Barcelona, la necesidad de levantar el pie del acelerador vuelve a la carga. Mientras, mañana vuelvo a un AVE que me transporta a una semana atípica de vacaciones. Ayer, por cierto, volví a ese barrio vecino, a una finca sin ascensor, a un recibimiento en boxer y camiseta, con esa misma fragancia, que aunque no sé cuál es, me recordó a ti... Hoy, hago un acompañamiento al aeropuerto. ¡Los detesto! De hecho, los he evitado este verano. En ese mosaico de vidas cruzadas, también puedes conocer a alguien. ¡Y sin coger vuelo alguno! Espero comenzar agosto descubriendo, y a la vuelta me espera esa jornada de 30 horas, pero también proyectos más emocionantes como Coaching o París. 

No siempre hay un para qué...

Llueve en el Raval mientras tecleo. No siempre hay un para qué. ¿Para qué? es una buena pregunta de Coaching. Pero a veces, la respuesta no va más allá de un "me apetecía". Por eso, posé para un desnudo artístico, obviamente, ligero de ropa. Vivimos demasiado condicionados. Y no todos haríamos lo mismo, ¡vaya aburrimiento! Pero si hay algo que nos pertenece, es nuestro cuerpo. Con sus imperfecciones, nuestros complejos, aquellas partes que más gustan y nos gustan... Una foto acaba siendo el reflejo de ti mismo. Y para mi sorpresa la imagen con más likes  en Instagram, es la de mi torso desnudo (mirando serio a cámara y comenzando a desabrocharme el vaquero). Tiempo atrás, no me imaginaba contactando con un fotógrafo y posar. Pero, a pesar del calor sofocante, me senti muy cómodo y, creo, seguí sin mucho reparo las instrucciones. Me dejé llevar. Y, como muchas veces cuando pruebas algo, te quedas con ganas de más. ¿Qué voy a hacer con las fotos? Otra pregunta típica. No lo sé...

No pongo título...

Comienzo el sábado mirando a cámara. Convirtiendo mi casa en estudio fotográfico, por unos minutos. Cada vez soy más consciente de mi lado artístico VS mi lado tecnológico. Y después, evento inaugural de la morada de una amiga. De esa pequeña red barcelonesa, venida de mañolandia. Queda poco para un breve break. Y parece que habrá que esperar a septiembre para que, como se dice por aquí, mi proyecto "s'encengui". Ayer, noche de reencuentro. Las personas entran y salen de tu vida, pocas permanecen y, a veces, los caminos se distancian para, tal vez, volver a bifurcarse. No pongo título... 

Tránsito...

Y comencé a transitar por la otra línea. Incapaz de secuenciar imágenes de manera cronológica. Chutando con ibuprofenos preventivos a un cuerpo que pide un break. ¡Suerte del gym que lo acaba de activar! Por otro lado, no hace ni 48 horas, acabé una formación que abre una posibilidad. Ya se verá. Un final con mensajes como: "¿Quieres ser mi amigo?", "Explota tus capacidades, eres capaz de todo. Espero mantener el contacto", "Desde el principio he sentido contigo que eres buena gente y para mí es el mayor piropo que puedo hacer de alguien", "Me gusta tu luz, debes tener una bombilla bonita dentro de la cabeza", "Disfruto escuchándote". ¡Graciasss!

Remix de lunes...

Ambivalencia sentada en un asiento individual del AVE. Vuelvo de Zaragoza, modo incógnito. Cuadrarse tuvo efecto. Descubro Marianela y visito exposición de desnudo artístico. Tengo ganas de más, tras el posado que hice en exteriores próximos al aeropuerto de El Prat. Y ganas, claro está, de ver el resultado. Mientras, mi piso se reinventa. Salita para las sesiones de Coaching, con esos clientes que espero vayan llegado. Todos queremos cambios, necesitamos objetivos y tenemos capacidades. Humedad insoportable en Barcelona. Y ya comenzó el verano, ya pasó Sant Joan. Tranquilo, sin quemar nada. Sin aviones huidizos, sin bajas médicas por agotamiento... Y escucho en bucle lo nuevo de Camela; "... y el será quien me ayude a olvidar el pasado..." Siempre están conmigo, 20 años después. "Se acabó y te lo voy a dejar bien claro..." Porque no todo caduca, porque no todo es prescindible. Y conecto, aunque disimulo, con cierto momento. Él pensaba que yo no sabia nada. En la m...