Escribía en el post anterior "yo sólo pido tranquilidad". Pero el comienzo de año, suele ser guerrero. Bajo del tranvía y camino mientras recapitulo otros enero complicados. Amenazas pandilleras, conatos de ruptura tras Reyes, visitas a Urgencias propias o ajenas... Y mañana toca coger el AVE. Será una vuelta amortiguada, tras una tarde de rebajas. 2016 fue un año sin mucho sobresalto. Y recuerdo especialmente mi escapada a Dublin. Y mi premio llegó antes de la lotería en forma de nuevo trabajo. Una vuelta de tuerca, menos atención directa y más tiempo para vivir. Pero vivir fuera es duro, como leo en otros blogs que sigo. Y, si me anticipo, amenaza un nuevo duelo en forma de marcha temporal. O tal vez no, o tal vez por menos tiempo... No se sabe, aquí y ahora.
Vente de vacas a holanda :)
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