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Mariposas vacacionales

Masaje de regalo. ¡Y nada como tener tiempo! Una decepción, un cambio profesional y un despacho compartido. Un "confiar en la vida" que le trajo algo mejor. Tras relajarme, charleta. Porque sí, se nota que vivo solo. Cuando llego a casa tengo tres opciones; hablar conmigo mismo (muy terapéutico), por teléfono o con las plantas. Y el masaje me da ideas. Los TS tenemos mucho que aportar, también a nivel privado. Y cree verme preparado para dar un salto. Por cierto; se confiesa y me explica que ella ya no caza mariposas. Se dedica a cuidar su jardín. Plantas diversas, en formas, olores y colores. Hasta que una mariposa, decida quedarse en él. ¡No interesan las que van de flor en flor! Pero ni siquiera controlamos nuestro propio vuelo. 

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