Alejandro trabajó en la noria de un parque de atracciones. Y aprendió que la vida es una rueda, que nunca para de girar. Sacamos un ticket sin saber cuáles serán las paradas, los finales o los comienzos. Hay épocas de luces de colores y períodos sombríos. Hay diferentes perspectivas según la cesta en la que viajemos. Y hoy subo en la de un reencuentro. ¡He girado tanto desde junio del 2014!
Comentarios
Publicar un comentario