Se me escapó el AVE 090914. Y puedo culpar a que nadie me avisó que el abono duraba 231 días, que el trayecto tenía menos paradas de las que yo esperaba o que descarriló como un siniestro inesperado e inevitable. Pero no todo es blanco o negro. No todo es AVE o ALSA. El tren continúa viajando. "Aquí y ahora" hay que aceptar que hay caminos bifurcados, que viajo en otro vagón y en diferente asiento o que a veces me toca pasillo y otras ventanilla. Pero, ¿qué es aceptar? No busco en la RAE. Creo mi propia definición. Aceptar supone respetar algo o a alguien. Respetar algo con lo que no estás de acuerdo o que tú hubieras hecho de otra forma. Sin juicios. No, no es fácil. Hasta soñando estamos juzgando. Muchas veces, incluso, somos nuestros propios fustigadores. No hay que juzgar al AVE escapista. Ahí estamos...
Comentarios
Publicar un comentario