El final de Física o Química, la serie adolescente emitida por Antena 3, me ha hecho recordar momentos compartidos con distintas personas, acerca de las tramas protagonizadas por sus actores y actrices. Y también el reafirmarme, una vez más, en que nada es para siempre, que las historias se desdibujan y que cada uno elige su camino. Trayectos opuestos, tempos distintos, decisiones que no dependen de uno mismo y finales que nos gustaría reescribir. Rescatando lo positivo, hay que quedarse con aquellas secuencias, de la ficción y de nuestra propia realidad, que nos han removido algo en nuestro interior, que añoramos y que compartimos, que recordamos y que no volverán a repetirse, y pensar en todas aquellas que nos quedan por vivir...efímeras o no tanto, pero que llegarán, queramos o no. Porque los horas, los segundos y los minutos no descansan. Las hojas del calendario, por más que nos empeñemos, no son eternas y, por ello, deberíamos exprimir cada escena como si fuera única. Y así es: no volverán a repetirse. Por tanto, carpe diem.
que pena me ha dado....porque acabe y por la forma en la que acaba :(
ResponderEliminar